Ir al contenido principal

Cristina Del Pino

EMDR integrado en terapia psicológica

EMDR: otra forma de trabajar en terapia

En terapia podemos comprender qué pensamos, identificar patrones, modificar conductas y aprender nuevas formas de afrontar lo que nos ocurre. Pero hay situaciones en las que ese trabajo no termina de explicar o de modificar determinadas respuestas emocionales.

A veces aparece una reacción intensa ante una situación concreta, una sensación corporal difícil de controlar, un miedo que parece desproporcionado o un malestar cuyo origen no resulta evidente. Incluso puede que aquello que lo activa no parezca tener una relación clara con el motivo por el que has acudido a consulta.

Puede ocurrir también que racionalmente tengas claro que una situación no supone una amenaza y, aun así, tu cuerpo responda como si lo fuera. O que algo que aparentemente ya quedó atrás siga generando ansiedad, rechazo, culpa, miedo o una reacción emocional difícil de entender.

Estas respuestas no siempre se relacionan de forma evidente con una experiencia concreta. A veces tienen que ver con recuerdos, aprendizajes o situaciones previas que siguen influyendo en la manera en que reaccionamos en el presente, aunque esa conexión no sea fácil de identificar al principio.

EMDR ofrece una forma diferente de trabajar con ese material. Puede incorporarse dentro del proceso terapéutico, junto a otros enfoques como la terapia cognitivo-conductual, cuando la valoración del caso indica que puede ayudarnos a abordar aspectos que no se resuelven únicamente desde el análisis, la comprensión o el cambio de conducta.

SOLICITAR LLAMADA
Sesión de terapia EMDR con estimulación bilateral

Qué se trabaja en terapia mediante EMDR

EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un modelo de intervención psicológica que permite trabajar con experiencias que siguen influyendo en la forma en que pensamos, sentimos o reaccionamos en el presente.

Durante el proceso pueden abordarse recuerdos, imágenes, emociones, pensamientos y sensaciones físicas vinculados a determinadas experiencias, así como las situaciones actuales que continúan desencadenando esas respuestas.

El objetivo no es borrar recuerdos ni conseguir que una experiencia deje de importar, sino favorecer que pueda integrarse de una manera diferente, de forma que deje de provocar la misma intensidad emocional o condicionar del mismo modo las respuestas actuales.

Los movimientos oculares son probablemente la parte más conocida de EMDR, pero constituyen solo uno de sus elementos. El tratamiento incluye evaluación, preparación, identificación de experiencias relevantes, reprocesamiento mediante estimulación bilateral y valoración de los cambios que se van produciendo.

¿Cuándo puede tener sentido trabajar con EMDR?

Puede ser útil valorar EMDR cuando aparecen:

  • Recuerdos o imágenes que todavía generan una reacción emocional intensa
  • Situaciones que activan miedo, ansiedad, culpa, vergüenza o una sensación de amenaza difícil de explicar
  • Respuestas físicas o emocionales muy intensas ante determinados contextos, incluso cuando racionalmente sabemos que no existe un peligro real
  • Experiencias laborales, sanitarias o familiares que siguen condicionando el presente
  • Pérdidas, situaciones de enfermedad, periodos de cuidado prolongado o acontecimientos de alta carga emocional
  • Experiencias de rechazo, fracaso, humillación o inseguridad que continúan influyendo en la manera de afrontar determinadas situaciones
  • Patrones que se repiten o respuestas que parecen activarse de forma automática, aunque sepamos que queremos reaccionar de otra manera

No es necesario identificar desde el principio un acontecimiento concreto ni considerar que se ha vivido un “trauma” para valorar si este tipo de trabajo puede resultar útil.

Tampoco todos los problemas requieren EMDR. La decisión de incorporarlo depende de la evaluación y de los factores que parecen estar manteniendo el malestar.

¿Cómo es trabajar con EMDR en sesión?

Trabajar con EMDR no consiste en empezar directamente con movimientos oculares ni en revivir una experiencia de forma brusca.

El proceso comienza con una evaluación de lo que está ocurriendo y de los recursos que necesita la persona antes de abordar determinados recuerdos o situaciones. A partir de ahí, se identifican las experiencias que pueden estar relacionadas con el problema actual y se decide cuándo y cómo trabajarlas.

Durante el reprocesamiento se presta atención a distintos elementos de la experiencia: imágenes, pensamientos, emociones y sensaciones corporales. Al mismo tiempo, se utiliza estimulación bilateral, que puede realizarse mediante movimientos oculares u otras formas de estimulación alterna.

La persona permanece consciente y mantiene el control durante todo el proceso. No se trata de hipnosis ni de un estado alterado de conciencia.

Después de cada fase se revisa qué ha cambiado: cómo se recuerda lo ocurrido, qué emociones aparecen, qué significado tiene ahora y cómo responde el cuerpo ante ese recuerdo o ante situaciones relacionadas.

Cómo integro EMDR en terapia

Mi forma de trabajar parte de una evaluación amplia de lo que está ocurriendo y de los factores que pueden estar manteniendo el problema.

No utilizo EMDR como una técnica aislada ni como una respuesta automática ante determinados motivos de consulta. Lo incorporo cuando considero que puede aportar algo al proceso y cuando existen aspectos que conviene abordar de una forma diferente.

Trabajo desde un enfoque integrador, combinando herramientas de la terapia cognitivo-conductual con EMDR y otros recursos según las necesidades de cada persona.

En algunos momentos puede ser más útil trabajar sobre pensamientos, conductas, evitaciones, hábitos o estrategias de afrontamiento. En otros, puede ser necesario abordar experiencias previas que siguen influyendo en cómo la persona se siente o reacciona en el presente.

La intervención se adapta al problema, a la historia de la persona y al momento del proceso terapéutico. No al revés.

Preguntas frecuentes sobre EMDR

¿Es necesario haber vivido un trauma para trabajar con EMDR?
No necesariamente. A veces existen experiencias o aprendizajes previos que siguen influyendo en el problema actual sin que la persona los identifique como traumáticos ni exista un acontecimiento único claramente reconocible. La valoración permite explorar si este tipo de trabajo puede tener sentido en cada caso.
¿EMDR se utiliza en todas las sesiones?
No necesariamente. Puede formar parte de un proceso terapéutico más amplio y utilizarse únicamente cuando resulte adecuado para trabajar determinados aspectos del problema.
¿Cuántas sesiones de EMDR son necesarias?
No existe un número fijo. Depende del motivo de consulta, de las experiencias que sea necesario trabajar y de cómo evolucione el proceso terapéutico.
¿Se puede trabajar con EMDR online?
Sí. EMDR puede integrarse también en terapia online, adaptando la forma de estimulación bilateral y el desarrollo de la sesión al formato.

Si quieres empezar un proceso terapéutico

No necesitas saber de antemano si EMDR es el enfoque que necesitas.

En una primera valoración podemos explorar qué está ocurriendo, qué factores pueden estar manteniendo el malestar y qué forma de intervención puede resultar más adecuada para tu caso.

Atiendo de forma presencial en Pamplona y también mediante terapia online.

SOLICITAR LLAMADA